Su nombre procede de las palabras con las que empiezan cada
una de sus dos partes: 道 dào "el camino", la
primera del Capítulo 1, y 德 dé"virtud", o
"poder", la primera del Capítulo 38, con el añadido 經 jīng,
"libro clásico". Según la tradición, fue escrito alrededor del siglo
VI a. de C. por el sabio Laozi, un archivista de la corte de la dinastía Zhou,
por cuyo nombre se conoce el texto en China. La verdadera autoría y fecha de
composición o de compilación del libro es aún objeto de debate.
Este texto es uno de los fundamentos del taoísmo filosófico
y tuvo una fuerte influencia sobre otras escuelas, como el legalismo y el
neoconfucianismo. Tiene un papel importante en la religión china, relacionado
no sólo con el taoísmo religioso, sino también con el budismo, que cuando se
introdujo por primera vez en China fue interpretado usando en gran medida
palabras y conceptos taoístas. En China la filosofía de la naturaleza y la
visión del mundo están impregnadas del pensamiento taoísta y así muchos
artistas, pintores, calígrafos y hasta jardineros han usado este libro como
fuente de inspiración. Su influencia se ha esparcido también más allá del
Lejano Oriente, ayudada por las muchas traducciones diferentes del texto a
lenguas occidentales.
El Tao que puede nombrarse no es el Tao eterno.
El nombre que puede nombrarse no es el nombre inmutable.
La no existencia es el principio del cielo y de la tierra.