Mostrando las entradas con la etiqueta china. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta china. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de junio de 2018

Wu wei


Wu wei


En chino "No Acción” describe un importante aspecto de la filosofía taoísta en el cual la forma más adecuada de enfrentarse a una situación es no actuar  o forzar , si bien se hace mucho énfasis en la literatura taoísta en que no es lo mismo no actuar que no hacer nada. También significa "sin esfuerzo" y "crecimiento"; las plantas crecen por wu wei, es decir, no hacen esfuerzos para crecer, simplemente lo hacen. El Wu Wei sería, pues, una forma natural de hacer las cosas, sin forzarlas con artificios que desvirtúen su armonía y principio.



En los textos taoístas originales, el Wu wei se asocia a menudo con el agua y su naturaleza pasiva. Aunque el agua es blanda y aparentemente débil, tiene la capacidad de erosionar lentamente la roca sólida. El agua no tiene voluntad (p. ej. voluntad de ajustarse a una forma), oponiéndose a la madera, piedra o cualquier material sólido que pueda ser roto en pedazos. Puede, no obstante, llenar cualquier contenedor, tomar cualquier forma, fluir hasta cualquier sitio e incluso escurrirse por los agujeros más pequeños.
Cuando se divide en miles de pequeñas gotas, el agua aún tiene la capacidad de unirse de nuevo y, en ocasiones, formar parte del inmenso océano. Además, debido a que siempre fluye pendiente abajo, el agua permanece en el "valle oscuro" -donde la vida biológica es regenerada- una analogía de los órganos reproductores. Es, por tanto, la práctica del pensamiento Wu wei un modo de actuar que no deja trazas en la naturaleza, invisible, armonioso y que no se delata a sí mismo. Una especial forma de fluir sin influir, de vivir sin interrumpir y de favorecer sin impedir.

Algunos capítulos del escrito más importante del taoísmo, el Tao Te Ching, atribuido a Lao-Tsé, hace alusión a la "acción decreciente" o "voluntad menguante", como los aspectos clave en el éxito del sabio. La filosofía taoísta reconoce que el universo ya funciona armoniosamente de acuerdo con sus propios principios; cuando el ser humano enfrenta su voluntad contra el mundo, altera la armonía que ya existe. Esto no significa que las personas deban renunciar a su voluntad. Más bien, se trata del cómo actúa en relación a los procesos naturales críticos existentes.


El Wu wei también ha sido traducido como "quietud creativa" o el arte del "dejando ser". Esto no supone un desdén de la razón, más bien es una manera de entender que el Tao está dentro de todas las cosas y seguir ese "camino". Una manera de imaginarse el Wu wei es a través de los escritos de Lao-Tsé donde indica cómo gobernar un reino. En ellos, compara las actividades de gobernar y freír un pescado ,mucho calor y la comida se arruina, es decir, promover el orden pero no oprimir. Para lograr esto, hay que comprender las necesidades del pueblo y no ir en contra de ellas.





Como podríamos poner en práctica el Wu wei



A medida que uno disminuye su "hacer" ,aquí entendemos "hacer" como las acciones intencionales encaminadas a beneficiarnos o dirigidas a cambiar o apartar el mundo de su estado y evolución natural .Uno disminuye todas las acciones cometidas contra el Tao, la armonía natural ya existente. Desde que uno empieza a cultivar el Tao, alcanza más armonía con el Tao y, de acuerdo con otro gran filósofo Taoísta antiguo, Zhuangzi, logra un estado de Ming o "clarividencia" (similar al estado de satori en la práctica zen, el éxtasis en la mística cristiana, el nirvana budista, y cualquier otro tipo de iluminación descrita en tantas religiones y prácticas espirituales.
Podemos resumir el pensamiento Wu wei como el dejar estar o dejar fluir.
 La aceptación del mundo por medio de la aceptación de sus reglas naturales, las cuales no deben tratar de ser cambiadas para alcanzar mayor bienestar ya que con esas acciones sólo conseguimos desequilibrar el Tao, obteniendo por fin todo lo contrario de lo que pretendíamos: incomprensión y sufrimiento.
Algunos taoístas han perseguido siempre la inmortalidad y han visto que vivir en armonía con el Tao es la forma de conseguirla.








Símbolo de Wu wei





Imagenes google / fotominimalista
textos filosofía Taoista







viernes, 25 de mayo de 2018

Astrología China - La Leyenda



Astrología China, Leyendas












Los Chinos creen que el horóscopo de una persona influye en su vida y configura su carácter.
Entre el pueblo chino existe la costumbre de otorgar un signo zodiacal de animal al recién nacido, de acuerdo con la fecha del alumbramiento, también se llama “nacimiento” y “asimilación”. Es, pues, una manera tradicional de enumerar los años y calcular la edad.

En la antigua China, para enumerar los años se aplicaba el uso de los títulos de los emperadores y del sistema celeste ganzhi, así en el año 2937 a.C. se elaboró el primer calendario lunar chino, según el cual cada signo consta de 60 años —tiempo del reinado del Emperador Amarillo—, distribuidos en cinco ciclos de doce años cada uno.
Fue a partir de la dinastía Han del Este (25-220), cuando los chinos comienzan a usar los doce signos de animales en orden –Rata, Buey, Tigre, Conejo, Dragón, Serpiente, Caballo, Cabra, Mono, Gallo, Perro y Cerdo– y, al igual que los signos del zodiaco occidental que también son doce –Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis–, marcan de alguna manera la personalidad de cada uno de nosotros.
Estos signos, inspirados en las fases del calendario lunar, existen en la tradición china desde el siglo VI antes de nuestra era, aunque no fue hasta el siglo III a.C. cuando fueron incorporados al estudio formal de la astrología y astronomía.

Las Leyenda

Según cuenta una leyenda, Buda mandó llamar ante su presencia a todos los animales de la Tierra, sin embargo, únicamente doce aparecieron ante él. El primero en hacerlo fue la rata, ya que al ir posada sobre el lomo de un buey, nada más ver a Buda, dio un salto y corrió hacia él.
La rata representa, pues, el primer año y los demás tienen las características del resto de animales que llegaron tras ella. Como es lógico, el buey fue el segundo, siendo el cerdo el último
Otra leyenda china dice que fue el Rey de Jade quien organizó una carrera para determinar cuáles eran los animales más rápidos. Los primeros doce que lograron cruzar un río señalado fueron los escogidos para representar a las doce ramas terrestres en las que está dividido el orden cíclico del calendario lunar.
El signo de cada persona depende del año –y por lo tanto del animal- en el que se ha nacido y siempre teniendo en cuenta que éste comienza a finales de enero o principios de febrero. Las características de ese animal serán las que determinarán la personalidad, la suerte, las desgracias o, incluso, el amor ideal de cualquiera de nosotros.

En China, una de las preguntas más frecuentes que se suele formular cuando se conoce a alguien es: “¿De qué animal eres?”, para saber la edad de la persona a quien nos dirigimos, porque hasta los niños saben de memoria la sucesión de los doce animales y son capaces de calcular la edad de cualquier persona inmediatamente.

Según los antiguos filósofos chinos, los cinco elementos fundamentales del Universo que se combinan con los doce animales e influyen en su personalidad son: el metal, la madera, el agua, el fuego y la tierra. Cada elemento reina dos años, uno bajo el signo del Yang y otro bajo el signo del Yin, estableciéndose así un equilibrio perfecto.

S.P
fuente:  Pagina Instituto Confucio