La economía de la energía - George Gurdjieff
"... No podemos estudiar, comprender ni sentir nada,
sin tener la energía que se requiere para esta comprensión, este sentimiento o
este estudio… es menester que con miras a un Trabajo útil aprenda a
economizar la energía de la cual dispone, y que la mayor parte del tiempo
disipa por completo.
La energía se gasta sobre todo en emociones inútiles y
desagradables,en la espera ansiosa de cosas desagradables, posibles o
imposibles,en malos humores, en prisas inútiles, nerviosismo,
irritabilidad, imaginación, ensueño y así sucesivamente…en la tensión inútil de los músculos fuera de toda
proporción con el trabajo realizado;en la perpetua habladuría que absorbe una enorme cantidad de
energía;en el «interés» que dedicamos sin cesar a las cosas que
ocurren a nuestro alrededor;en el constante desperdicio de la fuerza de «atención».
En general la energía se desperdicia en el trabajo equivocado,
inadecuado y desordenado de los centros.
Al comenzar a luchar contra todos estos hábitos, un hombre
ahorra una enorme cantidad de energía, y con la ayuda de esta energía puede
emprender fácilmente el trabajo del estudio de sí y del perfeccionamiento de
sí. Más adelante, sin embargo, el problema se vuelve más difícil.
Un hombre que ha balanceado su máquina hasta cierto punto y
comprobado por sí mismo que produce mucho más energía de la que esperaba, llega
a la conclusión, no obstante, de que ésta no es suficiente, y que debe aumentar
la producción si quiere continuar su trabajo.
El estudio del funcionamiento del organismo humano muestra
que esto es ciertamente posible...".
Extraído del Blog Hacia lo Alto